MAYO 2013

 

En estas fechas queremos hacer llegar a todos  ustedes algunos de los milagros que se atribuyen a San Isidro, Patrón de Madrid.

 

Se le atribuyen varios milagros, aunque el más conocido es el que les contamos a continuación:

 

Cada mañana, antes de ir a trabajar, Isidro de Merlo y Quintana, que es como realmente se llamaba nuestro Santo, acostumbraba oír Misa en una de las iglesias en Madrid. Un día sus compañeros de trabajo se quejaron ante su patrón de que Isidro siempre llegaba tarde al. Éste quiso comprobar tal denuncia y un buen día se escondió entre unos matorrales y pudo ver a Isidro rezando mientras un ángel llevaba a cabo el arado, entendiendo aquél hecho como un prodigio del cielo.

 

En este apartado de "prodigios" no podríamos dejar de lado una curación atribuida a San Isidro y que le valió la beatificación. En tiempos del rey Felipe III (1578-1621) habiendo caído gravemente enfermo, a su regreso de Lisboa, en Casarrubios del Monte (Toledo), le fue llevado el cuerpo de San Isidro hasta su estancia real, y el monarca sanó milagrosamente. La beatificación tuvo lugar el 14 de abril de 1619, y tres años más tarde, el 12 de marzo de 1622, el Papa Gregorio XV lo canonizaría.

 

 ¿Saben porque su festividad se celebra el 15 de Mayo? … Por ser éste el día en el que el Santo falleció.

 

JUNIO 2012

El Baile de San Antonio de la Florida (Goya)



En otro tiempo la orilla izquierda del río Manzanares, a las afueras de la Puerta de San Vicente, era una agradable campiña muy concurrida por los madrileños los días de fiesta. Aquí se erigió en 1732 una ermita con una imagen de San Antonio de Padua, que pronto alcanzó gran devoción popular, debido principalmente a las modistillas madrileñas que convirtieron a San Antonio en su patrón y en el santo más casamentero.

 

La tradición consiste en ir el día 13 de Junio, festividad de San Antonio, a echar 13 alfileres en la pila bautismal, que está fuera de la ermita, a continuación se posa la palma de la mano en la pila y el número de alfileres que se queden prendidos en la mano (y que deberán conservar) será el número de pretendientes que tendrá la mujer durante un año, uno de los cuales será su posible marido.

 

También en ese mismo día, los madrileños y madrileñas hacen largas colas para recoger los 'panecillos del santo', que reparten los hermanos franciscanos para conmemorar los que el Santo Abad de Padua daba a los pobres y que si se guardan todo el año no faltará dinero en casa

MAYO 2012

 

Sí en nuestra primera historia quisimos llevarles la historia de la Plaza Mayor, por ser el lugar más emblemático de Madrid, en esta ocasión nos vamos a quedar en nuestro barrio, y vamos a empezar contando la historia de la persona que da nombre a la calle donde tenemos ubicado nuestro local, en donde pasamos tantas horas ensayando: “Teniente Muñoz Díaz”

 

Vecino de Vallecas, fue un Teniente Paracaidista muerto en la acción de Sidi Ifni. El 23 de noviembre de 1957 las tropas marroquíes lanzaron un ataque a la ciudad que obligó a retirarse a los españoles. Diez días después el territorio fue recuperado por el ejército español, no sin que quedasen algunos muertos por el camino. Entre ellos estaba el Teniente Muñoz Díaz.

 

Cerca de nuestro local encontramos la Estación de Metro “Portazgo” que nos recuerda la existencia en ese lugar de un punto de cobro de peaje para pasar a Madrid. El portazgo era el edificio donde las autoridades cobraban para el paso de personas, caballería y mercancías.

 

La estación de metro “Portazgo” (línea 1) fue inaugurado en 1960.

 


MARZO 2012

Plaza Mayor de Madrid

¿Quién no conoce la Plaza Mayor de Madrid? pero posiblemente no todos sepan que la “Plaza Mayor” no siempre se llamó así.

 

En sus inicios fue conocida como “Plaza del Arrabal ya que estaba situada en lo que entonces eran las afueras de la Villa. Será con Felipe II (1527–1598) cuando por primera vez reciba el nombre de “Plaza Mayor”

Posteriormente en el año 1812, y con motivo de la aprobación de la Constitución por las Cortes de Cádiz (más conocida como “la Pepa”), cambia su denominación por “Plaza de la Constitución”, en cumplimiento del decreto que disponía que todas las plazas mayores de España deberían llamarse de esta manera.

 

En 1814, con el regreso de Fernando VII a España, pasó a llamarse “Plaza Real”, denominación que se mantiene durante 6 años. A partir de 1820 la denominación de “Plaza de la Constitución” y “Plaza Real” se va alternando en función de la situación política del país.

 

En el año 1873 se transforma primero en la “Plaza de la República” y posteriormente en la “Plaza de la República Federal”, denominaciones efímeras pues en 1874 se recupera de nuevo el nombre de “Plaza de la Constitución”, denominación que mantiene hasta la finalización de la Guerra Civil Española cuando adopto el nombre por actual “PLAZA MAYOR”